Este proyecto consistió en el diseño de una app de cocina que utiliza realidad aumentada para guiar al usuario paso a paso en la preparación de recetas, de forma interactiva y visual. Desde la experiencia de usuario, se buscó simplificar el proceso de aprendizaje culinario. La interfaz combina instrucciones claras con elementos visuales que se proyectan en tiempo real sobre el entorno, permitiendo al usuario ver directamente sobre su cocina las cantidades, utensilios y movimientos necesarios para cada receta.


Estéticamente, la app adopta un diseño limpio y funcional, con una paleta suave y contrastes bien definidos para facilitar la lectura y la concentración. Los botones y gestos están pensados para usarse con manos ocupadas, y los modelos 3D fueron integrados para dar contexto sin sobrecargar visualmente.



